Despedida
Y hasta aquí llega este pequeño rincón de internet. Nunca tuve muy claro en qué se iba a convertir este blog cuando lo empecé. Creo que empezó como empiezan muchas cosas: con curiosidad, con ganas de compartir un poco lo que me pasaba por la cabeza y con miedo. Y al final, sin darme cuenta, se convirtió en un espacio muy mío. Aquí han cabido memes malos, historias completamente random, reflexiones que a veces tenían sentido y otras no tanto, y por supuesto, mis gatas, que se han ganado su lugar como auténticas estrellas de este blog. Si alguien ha mantenido esto vivo, definitivamente han sido ellas. A lo largo de este tiempo, quizá no ha sido el blog más constante del mundo, ni el más organizado, pero sí ha sido honesto. Y al final, eso es lo que más importa. Gracias por pasarte alguna vez, por quedarte a leer, por sacar una sonrisa con algún meme o por interesarte por las aventuras de mis gatos. Aunque no haya sido una comunidad enorme ni nada parecido, saber que al otro la...