Despedida

 Y hasta aquí llega este pequeño rincón de internet.

Nunca tuve muy claro en qué se iba a convertir este blog cuando lo empecé. Creo que empezó como empiezan muchas cosas: con curiosidad, con ganas de compartir un poco lo que me pasaba por la cabeza y con miedo. Y al final, sin darme cuenta, se convirtió en un espacio muy mío.

Aquí han cabido memes malos, historias completamente random, reflexiones que a veces tenían sentido y otras no tanto, y por supuesto, mis gatas, que se han ganado su lugar como auténticas estrellas de este blog. Si alguien ha mantenido esto vivo, definitivamente han sido ellas.

A lo largo de este tiempo, quizá no ha sido el blog más constante del mundo, ni el más organizado, pero sí ha sido honesto. Y al final, eso es lo que más importa.

Gracias por pasarte alguna vez, por quedarte a leer, por sacar una sonrisa con algún meme o por interesarte por las aventuras  de mis gatos. Aunque no haya sido una comunidad enorme ni nada parecido, saber que al otro lado había alguien ya hacía que mereciera la pena.

Cerrar esto no es una decisión triste, ni tampoco un gran drama. Es más bien una forma de cerrar una etapa, de dejarlo en un buen momento y de guardar todo esto como algo bonito que pasó. Porque lo ha sido.

Quién sabe, igual en otro momento vuelvo a abrir algo parecido, o simplemente me pierdo en otros rincones de internet. Al final, todo va cambiando, y está bien que así sea.

De momento, esto se queda aquí. Tal cual. Con sus memes, sus textos, sus gatos y su caos.

Gracias de verdad por haber formado parte, aunque haya sido solo por un momento.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Voz crítica

El amor en gestos cotidianos

Presentación del blog